El cielo gris sobre San Martín parece un reflejo exacto del presente del club. No es solo el frío del invierno; es el institucional y futbolístico que se mete en los huesos. Chacarita Juniors hoy es un barco a la deriva, un gigante dormido, o mejor dicho, anestesiado, que navega sin brújula, sin capitán y, lo que es peor, sin una conducción que entienda la magnitud de la camiseta que tiene entre manos.
La crisis no es nueva, pero la sensación de resignación empieza a ser insoportable.
Lo que pasa adentro de la cancha es apenas el síntoma de una enfermedad mucho más profunda. El equipo no mejora. No mejoró en lo que va del torneo, repite los mismos errores infantiles fecha tras fecha y carece por completo de una idea de juego. En el banco de suplentes, la figura del entrenador, un auténtico «pasante» sin los méritos necesarios para estar en ese lugar, no transmite más que un aura derrotista. Su presencia en allí parece decretar, antes del pitazo inicial, la dolorosa certeza de saber que nada va a pasar.
La reciente derrota ante Temperley no hizo más que desnudar la realidad. Cortó una racha de buenos resultados en casa, pero seamos sinceros: esos puntos se sostenían en la nada misma, en el azar, no en un proyecto futbolístico. Lógicamente hay responsables principales y secundarios. Que el cuatro no pueda cerrar en velocidad y el arquero se quede atornillado en vez de achicar una carrera de 20 metros con algunos pasos no tiene sentido, que sobre el final tengas que tirar centros y en las últimas dos sean pasados es otra cosa. ¿Nadie se rebela? ¿No hay lideres que vean que la cosa no funciona? ¿Alguien pega un grito en el vestuario o en la semana? ¿Se le plantan al pasante de entrenador o al director deportivo para decirle que esto no puede seguir de esta manera?

Un presidente perdido
Sin embargo, lo más preocupante del fin de semana no ocurrió sobre el césped, sino frente a un micrófono. Otra vez, y van…
En una entrevista concedida al querido Marcelo Vittar, las declaraciones de Néstor Di Pierro una vez más generan más polemicas que tranquilidad. Más allá de la ridiculez discursiva de creer que este momento crítico se salva mágicamente «poniendo a los pibes de la Reserva», como si la presión del descenso fuera un escenario ideal para foguear juveniles, lo verdaderamente alarmante pasó por dos confirmaciones que huelen a sentencia.
1- La continuidad del DT: Ratificó que el «pasante» se quedará hasta el fin de la temporada, estirando una agonía futbolística evidente.
2- Mercado de pases: Afirmó que Chacarita no hará uso de los cuatro cupos de refuerzos permitidos para la segunda mitad del año.
La cuenta es muy simple: si hoy no hay plata en la Primera Nacional, en la B Metropolitana habrá muchísimo menos. El esfuerzo económico e institucional hay que hacerlo ahora. Todo lo demás es lamento tardío, y el lamento no suma puntos en la tabla para sacarte de la situación en la que estas en este momento.
El fantasma de 1980
La situación es crítica, al punto de que el querido Matías Maffia no tardó en trazar un paralelismo histórico tan crudo como real con lo vivido en 1980. Los tiempos cambiaron, el fútbol evolucionó, pero los manejos oscuros, la desidia y la falta de reacción dirigencial parecen calcados de aquella época nefasta.
Aquel resultado ya lo conocemos. La historia del fútbol no perdona a los tibios. Si nada cambia de forma urgente, si no hay un volantazo institucional y futbolístico inmediato, el destino ya está escrito. Y el final ya lo conocemos y lamentablemente no es agradable. Es momento de cambiar algo, porque el presente de Chacarita, es una historia repetida.




Muy. Muy bien. EXCELENTE Nota. Tal cual es lo que usted cuenta y describe. Lo Felicito. Siga diciendo VERDADES. YO LO SUFRI. en 1980.
Necesitamos más periodistas, Socios e Hinchas que levanten su voz, Como Usted. Abrazo y Aguante Chaca.
Chaca no se va a ir al decenso nuestro legado como jajaja gadir y tecnico de chaca y de mi padre del corazon que fue Don E rnesto Duchini es muy fuerte porque me crie en villa maipu y me adoptaron como hijo del pueblo funebrero mi famila me enseño a amar a mi segunda casa yo vi los campeones del año 1969 . Y vamos a volver a salir campeones tiempo al tiempo todo llega mi nombre .es Alfredo omar ceballe .
Chaca no se va a ir al decenso nuestro legado como jajaja gadir y tecnico de chaca y de mi padre del corazon que fue Don E rnesto Duchini es muy fuerte porque me crie en villa maipu y me adoptaron como hijo del pueblo funebrero mi famila me enseño a amar a mi segunda casa yo vi los campeones del año 1969 . Y vamos a volver a salir campeones tiempo al tiempo todo llega mi nombre .es Alfredo omar ceballe .