Chacarita perdió mucho más que tres puntos en Paraná ante Patronato. Perdió la brújula pero ¿la tuvo en algun momento?
La dura derrota de Chacarita Juniors ante Patronato en Paraná volvió a poner sobre la mesa una cruda realidad que el hincha funebrero mastica con amargura: este plantel profesional está decididamente mal armado. Catorce fechas pasaron desde el inicio del campeonato y sigue siendo un misterio absoluto por qué este equipo, en lugar de consolidar una idea, no da pie con bola. No evoluciona, involuciona. Si, ya se. Vas a decir que hubo un cambio de entrenador en el medio, pero los que patean la pelota adentro de la cancha son los mismos.
En un torneo de la Primera Nacional caracterizado por una paridad extrema, conseguir victorias consecutivas debería transformarse en un colchón de aire, en el impulso necesario para mirar hacia arriba. Sin embargo, tras haber sumado 7 de 9 en las jornadas previas, la caída del fin de semana dejó a Chacarita exactamente en la misma posición incómoda de siempre, desnudando la alarmante irregularidad de un grupo que no genera respuestas.

Para colmo de males, el postpartido sumó un capítulo de absoluta gravedad institucional. Las declaraciones de quien hoy ejerce el rol de entrenador son causales directas de despido. Con una irresponsabilidad alarmante, dio a entender que el árbitro incurrió en un acto ilegal al permitir que gente de la transmisión televisiva le hiciera cambiar una decisión reglamentaria.
Ante este panorama, el partido del próximo domingo por la fecha 15 ante Almagro (estadísticamente el peor equipo de la categoría en los últimos dos años) no es un compromiso más. Se transformó, de manera tan tempranera como insólita y real, en una final dramática para evitar que el club se hunda definitivamente en la angustia de la pelea por el descenso. Con un equipo que aparenta inofensivo, que duda ante cada pelota detenida y con jugadores que no parecen entender la responsabilidad de jugar con la camiseta más linda del mundo todo parece indicar que será un nuevo año de sufrimiento.
La interna dirigencial: Una unidad de cartón
El fracaso deportivo actual no es más que el reflejo de una crisis estructural que nace en las oficinas del club. La mentada y falsa «unidad tripartita» política, que todos en el mundo Chacarita sabíamos de antemano que no iba a funcionar, está arrastrando a la institución a convertirse en un equipo más del montón, despojado de su grandeza deportiva histórica. Las voluntades individuales y los esfuerzos aislados resultan estériles cuando no existe un objetivo primordial unificado: el bien de Chacarita Juniors.
No es casualidad que, en este momento de extrema fragilidad deportiva, aparezcan «oportunamente» audios de Di Pierro. Esta maniobra de desgaste interno no hace más que entrever que a un sector de la dirigencia solo le importa su propio beneficio. Las fracturas en la comisión directiva están expuestas y amenazan con generar un daño aún peor e irreversible.

Es momento de que aquellos que anteponen sus egos den un paso al costado, antes de seguir lastimando a un club que, lamentablemente, ya se encuentra profundamente roto.




MUY TRISTE LO QUE PASA EN EL CLUB…»NO QUIEREN SUBIR : » NO TIENEN CAPACIDAD..? ES UN NEGOCIO PERSONAL SEGUIR DANDO LASTIMA EN ESTA MISERABLE CATEGORIA..?
Muy bueno!!! Opino exactamente lo mismo. Gracias!!!🙏
Excelente!!!